jueves, 17 de febrero de 2011

"LAS UVAS DE LA IRA"

Esta semana comenzamos la lectura de "Las uvas de la ira" de John  Steinbeck


Las uvas de la ira es una novela escrita por John Steinbeck que recibió el premio Pulitzer en 1940 y fue llevada al cine en ese mismo año por el genial John Ford. Está ambientada en la década de 1930, cuando Estados Unidos sufre una gran crisis económica tras el crack del 29. Describe el proceso por el cual los pequeños productores agrícolas son expulsados de sus tierra por cambios en las condiciones de explotación de las mismas y obligados a emigrar a California donde el tipo de agricultura requiere mano de obra durante la cosecha. Concretamente narra las dificultades de la familia Joad en su éxodo desde Oklahoma hacia California en busca de mejores condiciones de vida.




miércoles, 9 de febrero de 2011

BALCONES



El club de lectura sigue escribiendo microrrelatos. La propuesta de hoy es " Balcón"




EL BALCÓN DE LA ESCUELA

La maestra leía una poesía y las alumnas en silencio cosían vainicas y cadenetas en los pañítos, de vez en cuando se intercambiaban hilos de colores para que la labor quedara más vistosa.
Pero un ruido muy fuerte viene a alterar el silencio de la escuela, se oye cada vez más fuerte, la clase se alborota y aunque la maestra trata de poner silencio no lo consigue. Las niñas hablan todas a la vez y salen al balcón corriendo. “Es una avioneta, dicen gritando”.
El aparato pasa rozando los tejados y deja caer algo cerca de la Iglesia. Dos niñas de las mayores salen a ver que ha sido y vuelven corriendo con un ramo de flores. Llegan respirando entrecortadamente y gritan desde la calle: “Señorita que no son nuestras”, “¿Como que no son nuestras?”, responde la maestra. Aurora, estirando la cinta, lee: “ para la Virgen de Guadalupe” y con cara compungida añade: “Señorita es que se han confundido de Iglesia”
                                                                                              Antonia Durán.



SOLUCIÓN DEFINITIVA
             No era hombre de rezos, ni de creencias religiosas pero, estaba pasando una mala racha y ya no sabía a que santo encomendarse. Las deudas lo acosaban y asomado  al balcón se preguntaba una y otra vez como salir de esta situación.
¡Dichosa manía suya de comprar compulsivamente!

De repente se sorprendió a si mismo rogando a Dios una solución mientras miraba la fachada de la catedral que tenía justo enfrente y entonces, la vió escrita en un cartel blanco con letras rojas,que decia:


" ALQUILO BALCÓN PARA LA VISITA DEL PAPA "
Flor Cortijo



EL VIGÍA DEL TIEMPO
     Mis primeros recuerdos son las risas frescas y los cuchicheos de las                                            
     muchachas cuando venían a llenar sus cántaros con agua de la fuente.
Son tantos años aquí que os puedo contar mil historias de las gentes que han pasado por mi calle.
Nací en tiempos difíciles, de miseria y penuria. Pero después fueron peores....
El empedrado de las calles se llenó de lágrimas y sangre. Y el hambre.... siempre el fantasma del hambre revoloteando sobre nuestras cabezas.
Recuerdo a los niños jugando en la plazoleta, con sus pies descalzos y sus caritas sucias.
Luego pasaron otros niños, más limpios, mejor alimentados y.... “con zapatos”.
Los días de fiesta me engalanaban y me vestían de patriota. El Viernes Santo me ponían de luto.
Desde aquí siempre vigilaban que todo estuviera en orden, que todos hacían lo correcto.
!Cuantas cosas he visto...... yo que no tengo ojos!

                                                           Claricia Jiménez 


EL BALCÓN



   Un tanguillo se coló por el balcón entreabierto. Antes había sido un bolero, quizá después, sería un vals. Todos los años, cuando acababan las labores de recolección, la plaza del pueblo se engalanaba de farolillos y la música inundaba todos los rincones de la localidad. Recordó todas las fiestas vividas, todas las músicas bailadas, todos los besos robados durante las celebraciones. Sonrió con tristeza y se alejó del balcón giran  suavemente su silla de ruedas.
                 
                                                             Josefa Canas




sábado, 22 de enero de 2011

SAN FULGENCIO



El domingo 16 de enero, con motivo de las fiestas en honor del patrón "San Fulgencio", estuvimos en Berzocana interpretando "La Ratonera". 

miércoles, 19 de enero de 2011

CAROLINA CORONADO

C A R O L I N A  C O R O N A D O
Primer centenario de su muerte
                                                
Carolina Coronado Romero de Tejada nació en Almendralejo (Badajoz) el 12 de Diciembre de 1820 y murió en Lisboa en 15 de enero de 1911, por lo que este año se  cumple el primer centenario de su muerte.
         Fue una escritora romántica y se la considera el equivalente extremeño de Rosalía de Castro.
         Nació en una familia acomodada pero de ideas progresistas, por lo que su padre y su abuelo fueron perseguidos por las fuerzas fernandinas.
         Cuando tenía pocos años, la familia se mudó a vivir a Badajoz y allí recibió una educación típica de las niñas de la época: costura, música…pero a ella lo que realmente le gustaba era la lectura y desde muy pequeña comenzó a escribir versos, los primeros a los 10 años. Aprendió idiomas de forma autodidacta y sabía hablar: francés, inglés, italiano y portugués.
         Se casó en Madrid con Justo Horacio Perry, secretario de la embajada de EEUU.
         Fue revolucionaria y en su casa de Madrid se celebraban famosas tertulias literarias que serían punto de encuentro de escritores progresistas y refugio de perseguidos. Por esta causa su obra fue censurada en su época.
         Tuvo dos hijos que murieron pronto, el niño cuando era un bebé y su hija Carolina, en plena juventud. Después de la muerte de sus hijos, su marido y ella se trasladaron  a Lisboa, donde vivió el resto de su vida.
Carolina Coronado padecía catalepsia y  “murió” varias veces, lo que la hizo obsesionarse con la idea de ser enterrada viva, por  eso se negó a enterrar a su marido, lo mandó embalsamar, lo guardó en la capilla de su casa y se refería a él como “el silencioso”.
        

Su producción literaria más importante es la poesía, pero también escribió prosa (15 novelas) y varias obras de teatro.
         Fue una mujer comprometida con la realidad de las mujeres de su tiempo.
 En este poema  llamado LIBERTAD, se lamenta del destino de las mujeres de su época, que estaban llamadas a quedarse en casa, realizando trabajos domésticos y poco más. Las leyes y las normas no eran para ellas.

LIBERTAD
Risueños están los mozos,
gozosos están los viejos
porque dicen, compañeras,
que hay libertad para el pueblo.

Todo es la turba cantares,
los campanarios estruendo,
los balcones luminarias,
y las plazuelas festejos.

Gran novedad en las leyes,
que, os juro que no comprendo,
ocurre cuando a los hombres
en tal regocijo vemos.

Muchos bienes se preparan,
dicen los doctos al reino,
si en ello los hombres ganan
yo, por los hombres, me alegro;

Mas, por nosotras, las hembras,
ni lo aplaudo, ni lo siento,
pues aunque leyes se muden
para nosotras no hay fueros.

¡Libertad! ¿qué nos importa?
¿qué ganamos, qué tendremos?
¿un encierro por tribuna
y una aguja por derecho?

¡Libertad! ¿de qué nos vale
si son los tiranos nuestros
no el yugo de los monarcas,
el yugo de nuestro sexo?

¡Libertad! ¿pues no es sarcasmo
el que nos hacen sangriento
con repetir ese grito
delante de nuestros hierros?

¡Libertad! ¡ay! para el llanto
tuvímosla en todos tiempos;
con los déspotas lloramos,
con tributos lloraremos;

Que, humanos y generosos
estos hombres, como aquellos,
a sancionar nuestras penas
en todo siglo están prestos.

Los mozos están ufanos,
gozosos están los viejos,
igualdad hay en la patria,
libertad hay en el reino.

Pero, os digo, compañeras,
que la ley es sola de ellos,
que las hembras no se cuentan
ni hay Nación para este sexo.

Por eso aunque los escucho
ni me aplaudo ni lo siento;
si pierden ¡Dios se lo pague!
y si ganan ¡buen provecho!

Almendralejo, 1846
 CAROLINA CORONADO

martes, 14 de diciembre de 2010

GRUPO DE TEATRO "EL MOSTAJO"

El grupo de teatro "EL MOSTAJO",del club de lectura de Cañamero, representó el pasado domingo, 12 de diciembre, LA RATONERA de Agatha Cristhie, adaptada por María Calero.
Reparto:

Andrea....................................................... Flor Cortijo
Julio ............................................................Juan Marina
Sargento..................................................... Claricia Jiménez
Sra. Sandoval............................................ .Josefa Canas
Patricia..................................................... ..Gregoria Castro
Reyes....................................................... . Emiliana Belvis
Cristobal.................................................... Samuel Vargas
Marta ........................................................Agapita Rubio
Directora................................................. ..Antonia Durán
Colaboradora ........................................... Manuela Rodriguez

FOTOS "LA RATONERA"

lunes, 13 de diciembre de 2010

HOMENAJE MIGUEL HERNÁNDEZ

El día 7 de diciembre, hicimos nuestro pequeño homenaje al POETA.


Recitamos cuatro de sus poemas más conocidos:



EL NIÑO YUNTERO

Miguel Hernández dejó de acudir al colegio con muy pocos años. A su padre no le gustaba que estudiase y muy pronto le mandó a cuidar un rebaño de cabras propiedad de la familia. A Miguel le avergonzaba profundamente pasar por la puerta de la escuela y ver a sus antiguos compañeros que estaban allí, mientras que él tenía que marcharse al monte todas las mañanas. A él le hubiese encantado seguir estudiando puesto que era lo único que le gustaba. Le volvía loco leer poemas y todos los días  se llevaba al campo libros que pedía prestados en la biblioteca o al cura del pueblo.
        
         Fue autodidacta, es decir, él solo se formó intelectualmente con los libros que iba leyendo. Muy pronto tuvo clara la conciencia de clase y años después se dio cuenta de que la mayor arma para luchar contra la indefensión de los pobres era la educación y la cultura.

         En aquellos años de pastor vio como otros niños de su edad eran también arrancados de la escuela y obligados a trabajar de una manera terrible. Acordándose de ellos escribió este poema que pertenece a su libro “Vientos del pueblo”, donde nos describe la dura realidad de los niños rurales de la época.



Carne de yugo, ha nacido
más humillado que bello,
con el cuello perseguido
por el yugo para el cuello.

Nace como la herramienta,
a los golpes destinado
de una tierra descontenta
y un insatisfecho arado.

Entre estiércol puro y vivo
de vacas, trae a la vida
un alma color de olivo
vieja ya y encallecida.







Empieza a sentir y siente
la vida como una guerra
y a dar fatigosamente
en los huesos de la tierra.

Contar sus años no saber
Y ya sabe que el sudor
Es una corona grave
De sal para el labrador

Trabaja y mientras trabaja
Masculinamente serio,
Se unge de lluvia y se alhaja
De carne de cementerio.

A fuerza de golpes fuerte,
Y a fuerza de sol bruñido,
Con una ambición de muerte
Despedaza un pan reñido

Cada nuevo día es
Más raíz, menos criatura,
Que escucha bajo sus pies
La voz de la sepultura.

Y como raíz se hunde
En la tierra lentamente
Para que la tierra inunde
De paz y panes su frente.

Me duele este niño hambriento
Como una grandiosa espina,
Y su vivir ceniciento
Resuelve mi alma de encina.

Lo veo arar los rastrojos
Y devorar un mendrugo,
Y declarar con los ojos
Que por qué es carne de yugo.

Me da su arado en el pecho,
Y su vida en la garganta,
Y sufro viendo el barbecho
Tan grande bajo su planta.

¿Quién salvará a este chiquillo
Menor que un grano de avena?
¿de donde saldrá el martillo
Verdugo de esta cadena?

Que salga del corazón
De los hombres jornaleros,
Que antes de ser hombres son
Y han sido niños yunteros.



LA ELEGÍA

         Todavía muy joven Miguel se fue a Madrid para intentar vender sus versos, pero poco después tuvo que volver a Orihuela, pues no consiguió nada. Allí participaba en una tertulia literaria en la que también  tomaba parte Ramón Sijé, que era el seudónimo de un querido amigo (José Ramón Marín Gutiérrez) que le animaba a seguir escribiendo y que siempre confió en él como poeta. Este amigo era muy religioso e influyó mucho en sus primeras obras. En contra de la opinión de Sijé, volvió a intentar su aventura en la capital y esta vez si tuvo suerte. Consiguió un trabajo y tomó contacto con los integrantes de la generación del 27, entre los que se encontraba García Lorca del que era un ferviente admirador. Miguel estaba constantemente intentando que estos poetas leyeran su obra por lo que los seguía a todos lados. Se empapó así de sus ideas que eran muy distintas a las que él conocía y se olvidó de su amigo Sijé al que había prometido escribir contándole sus aventuras. Un día recibió una carta en la que le comunicaban que Ramón Sijé había muerto y Miguel se sintió tan culpable de haberlo abandonado y tan triste y desesperado que escribió una de las elegías más desgarradoras de la literatura española dedicada a la memoria de su amigo.

         La elegía es un lamento por la muerte, y está publicada en su libro El reyo que no cesa.


ELEGIA A RAMÓN SIJÉ
.
(En Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha
muerto como del rayo Ramón Sijé, con quien
tanto quería.)
.
Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.
.
Alimentando lluvias, caracoles
Y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas
.
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.
.
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.
.
No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
.
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
.
.Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.
.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
.
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofe y hambrienta
.
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte
a parte a dentelladas secas y calientes.
.
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte
.
Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de mis flores
pajareará tu alma colmenera
.
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.
.
Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.
.
Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.
.
A las aladas almas de las rosas...
de almendro de nata te requiero,:
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.



NANAS DE LA CEBOLLA

En 1036 comienza la Guerra Civil  y Miguel se alista como voluntario en el bando republicano. Va de trinchera en trinchera animando a los soldados con sus versos. En 1937, durante un permiso, se casa con Josefína Manresa y al poco tiempo les nace su primer hijo que muere muy pronto. En 1939 nace su segundo hijo y Miguel intenta escaparse cruzando la frontera con Portugal. Fue capturado y devuelto a España. Entonces comienza para él una triste peregrinación por diferentes cárceles españolas.

         En una de las cartas que le escribe Josefina le cuenta que pasa hambre, que le está dando el pecho a su hijo y sólo tiene para comer pan y cebollas. El poeta escribe entonces este poema dedicado a su hijo en forma de nana, con desesperanza y una amargura infinitas por no poder hacer nada para ayudar a su familia.

         Este poema pertenece a su libro El hombre que acecha.

  NANAS DE LA CEBOLLA
.
 .
La cebolla es escarcha
cerrada y pobre.
Escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.
.
En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.
.
Una mujer morena
resuelta en luna
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te traigo la luna
cuando es preciso.
.
Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en tus ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que mi alma al oírte
bata el espacio.
.
Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.
.
Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.
.
La carne aleteante,
súbito el párpado,
el vivir como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!
.
Desperté de ser niño:
nunca despiertes.
Triste llevo la boca:
ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.
.
Ser de vuelo tan lato,
tan extendido,
que tu carne es el cielo
recién nacido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!
.
Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.
.
Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.
.
Vuela niño en la doble
luna del pecho:
él, triste de cebolla,
tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa ni
lo que ocurre.





PARA LA LIBERTAD

Miguel Hernández, estuvo condenado a muerte, pero le fue conmutada la pena por la de prisión. Pasó por las cárceles de Madrid, Sevilla, Ocaña y por la de Alicante. En la cárcel no dejó nunca de escribir poemas. Allí conoció a otros intelectuales de la época, presos como él por sus ideas políticas. El dramaturgo Buero Vallejo fue el autor del retrato más del poeta.

         No tuvo muchas visitas en la cárcel, pues su mujer no podía desplazarse y su padre nunca quiso saber nada de él ni jamás le perdonó que hubiese abandonado su pueblo. Miguel Hernández enfermó gravemente en la cárcel y aunque se intentó por parte de muchas personas que se le diera un permiso especial para tratarle en un hospital, no se consiguió y murió el 28 de marzo de 1942 a los 31 años, a causa de una tuberculosis pulmonar aguda. Nadie acudió a recoger su cuerpo. Cuando avisaron a su padre, éste dijo: “Él se lo ha buscado”.

Este poema pertenece a su libro “El hombre acecha, y refleja el ansia de libertad que tenía y que le llevó a entregar su vida por ella..

Para la libertad Miguel Hernández

Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.

Para la libertad siento más corazones
que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas,
y entro en los hospitales, y entro en los algodones
como en las azucenas.

Para la libertad me desprendo a balazos
de los que han revolcado su estatua por el lodo.
Y me desprendo a golpes de mis pies, de mis brazos,
de mi casa, de todo.

Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,
ella pondrá dos piedras de futura mirada
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.

Retoñarán aladas de savia sin otoño
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado, que retoño:
porque aún tengo la vida.